MOTUL, típico poblado maya
Puede emprender un paseo en bicicleta o a caballo a este poblado (9 km.) para conocer el convento franciscano del siglo XVII o visitar el mercado que lo llenará con sus colores y olores, famoso por sus frutas tropicales.

Recorrido botánico, paseo por los deleites de la naturaleza
Otra buena opción es hacer una caminata con guía para descubrir y escuchar las aves de la región y los usos de las plantas tropicales.


ALACRANES, arrecifes de gran belleza

La travesía sale de Progreso para llegar a esta reserva natural que recibe su nombre porque su territorio tiene la forma de un alacrán. Estas islas son refugio de aves marinas y en sus aguas se puede bucear, para descubrir bellos peces de colores y restos de barcos que naufragaron en esta aguas que guardan sus misterios.

AKÉ, viva tradición henequenera
En el antiguo casco de una hacienda vea como se lleva a cabo producción del henequén, conocido como 'oro verde'. El lugar conserva la maquinaria original, todavía en funcionamiento. El proceso consiste en que se cortan los agaves, se trituran, se separa la fibra, se tiende y formada en pacas, se traslada hacia la fábrica de cordeles. Conocer el proceso es una visita interesante y diferente.
Al lado de la hacienda está la zona arqueológica de Aké y un cenote. En cuanto a gastronomía, Cacalchén es famoso porque es donde se prepara la cochinita enterrada.




Las bellezas naturales de las grutas de BALAMCANCHÉ y el cenote de DZITNUP
Cerca de Chichén Itzá, en las entrañas de la tierra, encontrará las Grutas de Balamcanché, que además de sus extraordinarias formaciones rocosas y cenotes, fueron un santuario maya, en el que quedan como testimonio pinturas rupestres, ofrendas y el Trono de Balam. Visite la tradicional ciudad de Valladolid y el bellísimo cenote de Dzitnup, cuyas estalactitas penden formando una fantástica techumbre que resguardar las transparentes aguas donde se puede nadar.

El camino hacia la COSTA YUCATECA, guarda misterios y ofrece deleites.
Después de rodear Mérida encontrará la ciudad maya de Dzibilchaltún con su Templo de las Siete Muñecas y el cenote de Xlacah. Para los que quieren conocer las costumbres e ideología de los orgullosos habitantes de la península de Yucatán, está el interesante Museo del Pueblo Maya.
Más adelante en el recorrido, se llega a la costa de Progreso, lugar ideal para practicar el kayak en las tranquilas aguas que se deslizan en sus playas. Puede también llegar hasta Chicxulub donde se encuentra el cráter de un meteorito, e ir a las playas de Telchic o ver los flamencos en Uaymiún. También puede visitar el antiguo puerto maya de Xcambó.

CHICHÉN ITZÁ, espléndida ciudad maya, representante de la sabiduría en arqueo-astronomía.
Imponente es su arribo al ver El Castillo o la Pirámide de Kukulcán en la que, en cada equinoccio, al salir el Sol, desciende por su escalinata el dios Kukulcán en forma de serpiente.
Conozca el observatorio "El Caracol", otra manifestación de los conocimientos de los astros que tenían los antepasados. Admire la belleza de la Casa Colorada, la Iglesia, el Edificio de las Monjas y el Templo de las Mil Columnas. Y muy cerca déjese sorprender por la ciudad maya de Ek Balam con su Palacio Oval y la Estructura XVI.

DZILAM DE BRAVO y RÍO LAGARTOS, espectáculos de color rosado.
Elija el escenario y goce de cientos de flamencos rosados que levantan el vuelo en los brazos de mar, litoral de la costa yucateca. Dzilam de Bravo es la opción más cercana: marismas, manglares y otros parajes enmarcan el encanto de ese lugar. Un poco más lejos se encuentra la Ría Lagartos, en cuyo calmado oleaje anidan estas exóticas aves. Visite también San Felipe, cálido pueblo de pescadores cuyas casas de madera pintadas de colores brillantes, harán su visita inolvidable.

Las HACIENDAS YUCATECAS, testimonio del esplendor del 'oro verde'.
Conozca los antiguos cascos de estas haciendas: Yaxcopoil resalta por su elegante arquitectura de estilo neoclásico y aloja un museo arqueológico. La hacienda Teya, cuyo inmueble data del siglo XVII, hoy ha convertido su casa principal en hotel; su casa de máquinas en salón de fiestas y cuenta también con un restaurante cuya fama culinaria regional ha traspasado sus linderos. Uayalceh, en medio de un tono de abandono, aún se encuentra en actividad. Xcanchacán, conocida por la imagen de su arco mixtilíneo que enmarca su capilla, resalta por su casa de principal de tres pisos.

IZAMAL, antigua ciudad maya, hoy pintoresca población.
El centro de la ciudad de Izamal era una antigua plaza rodeada por cinco templos; de tres de ellos se conservan vestigios. La actual fisonomía de la ciudad la ocupa el imponente convento cuyos brillantes muros color amarillo roban nuestra atención ya que albergan un enorme atrio. Rodean el recinto religioso, casas de la época colonial que con modestia pero con sabor, ofrecen al visitante delicias culinarias y artesanías. No deje de dar un paseo por sus calles en una calandria tirada por caballos. Visite el camino a Euán, donde se elaboran finas hamacas conocidas como 'lengua de vaca'.

MÉRIDA, la ciudad blanca que engalanan sus palacios, casonas y templos.
Fundada en la época prehispánica como Thó, conserva su trazo colonial y tres de los viejos arcos; el de Dragones, el del Puente y el de San Juan, con los que se limitaba y engalanaba el acceso a la ciudad, caracterizada por sus templos como la Catedral, espacios para resguardo de la fe. Durante el siglo XIX, el Paseo Montejo y el Colón, se poblaron de bellas residencias palaciegas de las que sobresale, por su fachada del plateresco La Casa Montejo; y también la elegancia del Palacio Cantón, que alberga las ofrendas del cenote sagrado de Chichén Itzá.
La apreciada gastronomía y la herencia musical de la trova yucateca, así como sus bailables y espectáculos, cada día de la semana dan vida a una plaza o parque de la ciudad de Mérida.