Ejercicio y diversión en bicicleta
Para quienes gustan de hacer ejercicio, en los alrededores de la Hacienda Santa Rosa existen cascos de haciendas abandonadas que todavía muestran, con nostalgia, los tiempos de esplendor. Emprenda un paseo en bicicleta que le permitirá conocer tres de ellas: la de Santo Domingo (10 min.), la de Kochol (20 min.) o la de Chunchucmil (30 min.). Ésta última es la más grande y todavía muestra su magnificencia; es impresionante su casa de máquinas y la casa principal, que todavía conserva los pisos y los decorados originales, a pesar del abandono. Cabe mencionar que fue visitada del Presidente Porfirio Díaz en 1906.



MÉRIDA, la ciudad blanca que engalanan sus palacios, casonas y templos

Fundada en la época prehispánica como Thó, conserva su trazo colonial y tres de los viejos arcos; el de Dragones, el del Puente y el de San Juan, con los que se limitaba y engalanaba el acceso a la ciudad, caracterizada por sus templos como la Catedral, espacios para resguardo de la fe. Durante el siglo XIX, el Paseo Montejo y el Colón se poblaron de bellas residencias palaciegas de las que sobresale, por su fachada del plateresco, La Casa Montejo. Conozca también la elegancia del Palacio Cantón que alberga las ofrendas del cenote sagrado de Chichén Itzá.
La apreciada gastronomía y la herencia musical de la trova yucateca así como sus bailables y espectáculos, cada día de la semana dan vida a una plaza o parque de la ciudad de Mérida.

UXMAL y las mágicas ciudades mayas en la RUTA PUUC
Le recomendamos visitar primero Labná con su magnífico y afamado arco maya; después visite Sayil y su Palacio, en el que podemos apreciar, en piedra, las varas con las que se construyen las típicas casitas mayas en una combinación con dinteles y cornisas que le dan una sobria apariencia. En Kabah encontrará la espléndida fachada tapizada de mascarones del dios Chaac, llamada Coodz Poop. Finalmente llegará a Uxmal, hermosa ciudad que cuenta con la Pirámide del Adivino, el Palacio del Gobernador y el Cuadrángulo de Las Monjas. No deje de admirar el impresionante espectáculo de luz y sonido que se realiza por las noches.




El camino hacia la COSTA YUCATECA guarda misterios y ofrece deleites
Si rodea Mérida se encontrará con la ciudad maya de Dzibilchaltún caracterizada por el Templo de las Siete Muñecas, el cenote de Xlacah y el Museo del Pueblo Maya; recinto que contiene información acerca de tan interesante cultura. Si continúa el camino llegará a la costa, a Progreso; en sus tranquilas aguas puede practicar el kayac. Sus playas arriban a Chicxulub donde se encuentra el cráter de un meteorito. Recomendamos las playas de Telchic o Uayminún que le permiten apreciar el espectáculo de los flamencos. También puede visitar el antiguo puerto maya de Xcambó.

Las HACIENDAS YUCATECAS, testimonio del esplendor del oro verde
Conozca los antiguos cascos del Yaxcopoil, que resalta por la elegancia del estilo neoclásico y aloja un museo arqueológico; Uayalceh, en medio de su aire de abandono, todavía está en actividad al igual que las haciendas Macuyuché y Yankú. También esta la hacienda Xcanchacán, conocida por la imagen del arco mixtilíneo que le da acceso, al igual que el arco que enmarca su capilla. Es notable la Casa Principal de tres pisos. Cerca de ella está la zona arqueológica de Mayapán, última ciudad maya. También visite la hacienda Teya, cuyo inmueble que data del siglo XVII; hoy se ha convertido en hotel y su casa de máquinas en salón de fiestas. Cuenta con un restaurante cuya fama culinaria regional ha traspasado las fronteras.

La RUTA DE LOS CONVENTOS, templos con sabor indígena
Los franciscanos en los siglos XVI Y XVII, dejaron a su paso huella de la evangelización al construir templos y misiones. La Ruta es el camino para conocer no nada más los sencillos e ingenuos templos, sino también los poblados típicos de la región. Las sobrias construcciones religiosas se distinguen por tener en lugar de campanarios o torres, unos muros perforados como remates en las fachadas conocidos como espadañas. A través de ellas se buscaba que los indígenas las identificarán como las cresterías de sus edificaciones mayas. Conozca los poblados de Acanceh, Tech, Telchaquillo, Tekit, Mama, Chumayel (donde se encontró el famoso libro maya del Chilam Balam), Teabo (donde sus mujeres hacen bordados), Teabo y Maní; éste último es el más interesante de todos ya que en él se encuentra el templo de San Miguel Arcángel (convento y capilla abierta), así como Oxkutzcab con el templo de San Juan Bautista y su famoso mercado.


Las GRUTAS DE LOLTÚN, rito y tradición
Tres galerías conforman estas grutas: la Principal, el Gran Cañón y Maya, todas fantásticos escenarios formados por estalactitas y estalagmitas que resguardan un santuario maya con 145 pinturas rupestres y 62 glifos, testimonio de dicho pueblo.

CELESTÚN, refugio de flamencos
La ría que se forma en el litoral de las costas del golfo de México y la península de Yucatán, es una entrada de mar de poca profundidad y con fondo fangoso, donde hay crustáceos que sirven de alimento a los flamencos por lo que han hecho de este paraje su habitat y lugar de apareamiento; escenario especial de su rosado plumaje. A lo largo del paseo en lancha podrá observarlos al igual que paisajes insólitos: intrincados manglares o el bosque Petrificado. Es posible nadar en un cristalino ojo de agua. En el trayecto puede visitar las haciendas de Santo Domingo, Kochol o Chunchucmil.

La tradición artesanal en BECAL y la naturaleza en CALCEHTOCK
Cerca de la hacienda rumbo a Campeche no deje de visitar el pueblo de Becal y conozca cómo se elaboran los famosos sombreros jipi japa. Para quines gustan de la naturaleza, visite las grutas de Calcehtok en las que después de descender cerca de 60 escalones, penetrará en una gran cueva y descubrirá las maravillas de sus entrañas. A pocos kilómetros se encuentra el sitio arqueológico de Oxkintok, vestigio de una antigua ciudad maya.

CAMPECHE, la única ciudad amurallada del país
Declarada como Patrimonio de la Humanidad por sus baluartes y antiguas fortificaciones San Miguel y San José el Alto, que hoy alojan museos y jardines, así como por el esplendor de su Centro Histórico con los tonos pasteles de sus bellos edificios, hará de su vista algo inolvidable. También podrá disfrutar de la cocina campechana y comprar artesanías.