Restaurante, bar, piscina, jardines, estacionamiento, biblioteca.
Lavandería, masajes (relajantes y con técnicas mayas) y renta de auto.
Paseos en bicicleta y a caballo. Organización de excursiones alrededor de la hacienda (transportación y guía), con costo adicional.

La Casa Principal, atmósfera de antaño
El abolengo de los tiempos en que florecieron las haciendas henequeras es la experiencia que tendrá al recorrer esta edificación, que fuera remodelada para conservar su espíritu: muebles de mimbre y bejuco, grandes cuadros, cajoneras talladas, lámparas de hierro forjado, altos techos con vigas de madera y elegantes pisos de mosaico se mantienen a la usanza de la región.
Cálida bienvenida, siempre con una bebida refrescante
A su llegada lo recibirá un agua de jamaica o de sábila extraída del agave, que sola o mezclada con jugo papaya y miel le ofrecen sus cualidades curativas. La sábila es buena para la piel, las quemaduras y funciona como diurético.

Tradicionales recetas de la deliciosa cocina yucateca, deleite a su paladar
Se ofrecen a su mesa, así como platillos de la cocina internacional, preparados con productos frescos que se cultivan en el huerto: cilantro, perejil, albahaca, sandías, pepinos, lechugas y nopal son algunos de ellos. Vea las Sugerencias del Chef.

El escenario para degustar su comida, cena o desayuno es el que usted elija
Almuerce con abolengo en el antiguo portal de la Casa Principal o en contacto con la naturaleza en un paraje del jardín, rodeado del trino de los pájaros. También puede hacerlo en la intimidad de su habitación. O por qué no tener una cena romántica bajo el cielo estrellado.




El acogedor bar, el símbolo de Santa Rosa
Recinto en donde se alojaban las oficinas administrativas de la hacienda; se encuentra en el extremo derecho de la Casa Principal y hoy alberga un bar-cantina con mesitas, ideal para tomar una copa en la intimidad de la noche. Es también un refugio para planear la jornada del día por venir.

La singular alberca, una solución diferente y refrescante
Con el clima tropical, nada como darse un buen chapuzón o nadar en templadas aguas. La alberca es parecida a un estanque maya, y retoma el espíritu de los haltunes mayas y su místico ambiente. Además ofrece una zona soleada y una a la sombra ya que se extiende hasta una zona techada, bajo el palomar. Cuenta con una banca perimetral que invita a la relajación y al descanso.

Los jardines, escenario para descansar
Frente a la Casa Principal se extiende el jardín como una verde alfombra que antecede para darle amplitud y grandeza al conjunto; lo enmarcan frondosos árboles para darle sombra. El jardín posterior está formado por la exuberante vegetación de la selva baja y ofrece su tranquilidad al sentarse en algún paraje para leer un libro, relajarse o platicar. El canto de las aves acompañara su estancia y lo decorará el plumaje de pavo reales que andan por la hacienda. En la noche disfrute del cielo estrellado y mire las constelaciones por el telescopio.


Las antiguos recintos, una mirada evocadora del pasado
Recorra lo que era la casa de máquinas que le permite imaginar la hacienda en tiempo de trabajo. El perfil de la gran chimenea corre hasta que su mirada se pierde en el azul del cielo.

Relajarse, un propósito importante durante sus días de descanso
Masajes de técnicas tradicionales o bajo las creencias y la sabiduría de los conocimientos mayas, es un servicio especial que se le ofrece a nuestros huéspedes en su propia habitación. Es necesario solicitarlo con anticipación y conlleva un costo extra.