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CAMPECHE, la única ciudad amurallada del país
Declarada como Patrimonio de la Humanidad por sus baluartes y antiguas fortificaciones San Miguel y San José
el Alto, que hoy alojan museos y jardines, así como por el esplendor de su Centro Histórico con los tonos
pasteles de sus bellos edificios, hará de su vista algo inolvidable. También podrá disfrutar de la cocina
campechana y comprar artesanías.
CELESTÚN, refugio de flamencos
La ría que se forma en el litoral de las costas del golfo de México y la península de Yucatán, es una
entrada de mar de poca profundidad y con fondo fangoso, donde hay crustáceos que sirven de alimento a los
flamencos por lo que han hecho de este paraje su habitat y lugar de apareamiento; escenario especial de su
rosado plumaje. A lo largo del paseo en lancha podrá observarlos al igual que paisajes insólitos: intrincados
manglares o el bosque Petrificado. Es posible nadar en un cristalino ojo de agua. En el trayecto puede visitar
las haciendas de Santo Domingo, Kochol o Chunchucmil.
El camino hacia la COSTA YUCATECA guarda misterios y ofrece deleites
Si rodea Mérida se encontrará con la ciudad maya de Dzibilchaltún caracterizada por el Templo de las Siete
Muñecas, el cenote de Xlacah y el Museo del Pueblo Maya; recinto que contiene información acerca de tan
interesante cultura. Si continúa el camino llegará a la costa, a Progreso; en sus tranquilas aguas puede
practicar el kayac. Sus playas arriban a Chicxulub donde se encuentra el cráter de un meteorito. Recomendamos
las playas de Telchic o Uayminún que le permiten apreciar el espectáculo de los flamencos. También puede
visitar el antiguo puerto maya de Xcambó.
Las GRUTAS DE LOLTÚN, rito y tradición
Tres galerías conforman estas grutas: la Principal, el Gran Cañón y Maya, todas fantásticos escenarios
formados por estalactitas y estalagmitas que resguardan un santuario maya con 145 pinturas rupestres y 62
glifos, testimonio de dicho pueblo.
Las HACIENDAS YUCATECAS, el esplendor del oro verde
Conozca los antiguos cascos del Yaxcopoil, que resalta por la elegancia del estilo neoclásico y aloja un
museo arqueológico; Uayalceh, en medio de su aire de abandono, todavía está en actividad al igual que las
haciendas Macuyuché y Yankú. También esta la hacienda Xcanchacán, conocida por la imagen del arco mixtilíneo
que le da acceso, al igual que el arco que enmarca su capilla. Es notable la Casa Principal de tres pisos.
Cerca de ella está la zona arqueológica de Mayapán, última ciudad maya. También visite la hacienda Teya,
cuyo inmueble que data del siglo XVII; hoy se ha convertido en hotel y su casa de máquinas en salón de fiestas.
Cuenta con un restaurante cuya fama culinaria regional ha traspasado las fronteras.
IZAMAL, antigua ciudad maya hoy pintoresca población
El centro de la ciudad de Izamal era una antigua plaza rodeada por cinco templos; de tres de ellos se
conservan vestigios. La actual fisonomía de la ciudad la ocupa el imponente convento cuyos brillantes muros
color amarillo roban nuestra atención ya que albergan un enorme atrio. Rodean el recinto religioso, casas
de la época colonial que con modestia pero con sabor, ofrecen al visitante delicias culinarias y artesanías.
No deje de dar un paseo por sus calles en una calandria tirada por caballos. Visite el camino a Euán, donde
se elaboran las finas hamacas conocidas como 'lengua de vaca'.
MÉRIDA, la ciudad blanca, que engalanan sus palacios, casonas y templos.
Fundada en la época prehispánica como Thó, conserva su trazo colonial y tres de los viejos arcos; el de
Dragones, el del Puente y el de San Juan, con los que se limitaba y engalanaba el acceso a la ciudad,
caracterizada por sus templos como la Catedral, espacios para resguardo de la fe. Durante el siglo XIX,
el Paseo Montejo y el Colón se poblaron de bellas residencias palaciegas de las que sobresale, por su
fachada del plateresco, La Casa Montejo. Conozca también la elegancia del Palacio Cantón que alberga las
ofrendas del cenote sagrado de Chichén Itzá.
La apreciada gastronomía y la herencia musical de la trova yucateca así como sus bailables y espectáculos,
cada día de la semana dan vida a una plaza o parque de la ciudad de Mérida.
La RUTA DE LOS CONVENTOS, templos con sabor indígena
Los franciscanos en los siglos XVI Y XVII, dejaron a su paso huella de la evangelización al construir
templos y misiones. La Ruta es el camino para conocer no nada más los sencillos e ingenuos templos, sino
también los poblados típicos de la región. Las sobrias construcciones religiosas se distinguen por tener en
lugar de campanarios o torres, unos muros perforados como remates en las fachadas conocidos como espadañas.
A través de ellas se buscaba que los indígenas las identificarán como las cresterías de sus edificaciones
mayas. Conozca los poblados de Acanceh, Tech, Telchaquillo, Tekit, Mama, Chumayel (donde se encontró el famoso
libro maya del Chilam Balam), Teabo (donde sus mujeres hacen bordados), Teabo y Maní; éste último es el más
interesante de todos ya que en él se encuentra el templo de San Miguel Arcángel (convento y capilla abierta),
así como Oxkutzcab con el templo de San Juan Bautista y su famoso mercado.
UXMAL y las mágicas ciudades mayas en la RUTA PUUC
Le recomendamos visitar primero Labná con su magnífico y afamado arco maya; después visite Sayil y su
Palacio, en el que podemos apreciar, en piedra, las varas con las que se construyen las típicas casitas
mayas en una combinación con dinteles y cornisas que le dan una sobria apariencia. En Kabah encontrará la
espléndida fachada tapizada de mascarones del dios Chaac, llamada Coodz Poop. Finalmente llegará a Uxmal,
hermosa ciudad que cuenta con la Pirámide del Adivino, el Palacio del Gobernador y el Cuadrángulo de Las
Monjas. No deje de admirar el impresionante espectáculo de luz y sonido que se realiza por las noches.
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