Restaurante, bar, piscina, gimnasio, spa, jardines y cenotes, estacionamiento, cancha de tenis, biblioteca, salón de usos múltiples (100 personas).
Lavandería, masajes (relajantes y con técnicas mayas) y renta de auto.
Práctica de tenis o natación, paseo en bicicleta y a caballo así como organización de excursiones alrededor de la hacienda (transportación y guía), -estas últimas implican costos adicionales-.

La imponente entrada a la hacienda
Su gran casco horizontal sorprende al visitante a su llegada. Los gruesos muros pintados de terracota son interrumpidos por una escalinata que conduce a varias terrazas y llega al portal en la parte superior, desde donde se visualiza el conjunto. La casa principal está amueblada de forma que revive el ambiente colonial y es un espacio que usted puede disfrutar.

Siempre una refrescante bienvenida

Después de ver la grandeza de la hacienda y oír las aguas de sus fuentes, se llega al portal de la casa principal donde será recibido por el amable personal que ofrece a sus huéspedes una fresca agua de jamaica a manera de bienvenida.

El restaurante, un mirador de la antigua hacienda…
Desde el comedor de hermoso mobiliario, se puede ver la antigua casa de máquinas y la gran alberca, así como la riqueza de los jardines; con este agradable escenario usted puede disfrutar de la refinada gastronomía de Temozón, y acompañarla de una bebida refrescante o el vino de su preferencia, de nuestra selecta cava.

Tradicionales recetas de la cocina yucateca, en manos del chef Rafael Esparza
Deguste los tres ases de la cocina regional: el Queso Relleno, el Pavo Negro y la Cochinita Enterrada, además de platillos internacionales con toque de la región como el Pollo Tibio, preparados con esmero por las expertas manos de Rafael Esparza, Ovideo Nail y Guadalupe Alfa. Las tortillas que acompañaron sus paltillos son hechas a mano en la hacienda. Ver Sugerencias del Chef.




Fiestas y ambiente, en los rincones de la hacienda
No le sorprenda, si usted se hospeda como parte de un grupo, que puedan convertirle el antiguo patio de las caballerizas en un comedor al aire libre, con mesas alumbradas por velas, para disfrutar del fresco de la noche en una agradable cena, amenizada por un trío que interprete la música yucateca de los grandes compositores. Puede también ver un bailable de la región como las vaquerías y conocer su significado.

La alberca, distintivo de la hacienda
Este gran espacio de 48 metros, además de que invita a introducirnos en sus templadas aguas, es parte de la personalidad que identifica a Temozón: elemento de ornato magistralmente resuelto que da un sello de modernidad a la hacienda. Parte de un pequeño canal que se transforma en un jacuzzi circular donde brota el agua, para más allá convertirse en un espejo enmarcado por grandes columnas. Vemos reflejado el antiguo cuarto de máquinas, perfil característico de su pasado. Alrededor de la alberca, bajo una terraza de palapa, están los cómodos camastros para tomar el sol y descansar.

La antigua casa de máquinas, escenario para sus convenciones
Además de recorrer el antiguo casco en donde se transformaban los agaves de la planta henequenera, en las doradas fibras que hicieron la extraordinaria riqueza de la zona, se encuentra parte de la maquinaria, en un amplio recinto ideal para sus convenciones o banquetes. Le ofrece todas las comodidades del hotel y se encuentra alejada de las habitaciones. En el jardín posterior se pueden ver los secaderos, la antigua maquinaria y el plantío de henequén.

Paseo en Truc hacia el Cenote
Viajar en Truc (transporte tradicional, jalado por un caballo, en que se llevaba el henequén) le permitirá conocer la exuberante vegetación regional. El descenso al cenote (pozos de agua dulce de la región calcárea de Yucatán, utilizados como baños sagrados en época prehispánica) por esta vía es una experiencia mágica que lo llevará por los caminos del pasado.