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Restaurante, bar, biblioteca, tienda boutique, piscina, jardines y estacionamiento. |
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Lavandería, masajes (relajantes y con técnicas mayas),
renta de auto y conexión de internet. |
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Juegos de croquet y bocha en los jardines, paseos en bicicleta
y a caballo. Organización de excursiones alrededor de la hacienda (transportación y guía),
-estas últimas implican costos adicionales-.
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La gran ceiba y el conjunto
La primera impresión, que recibe un visitante a su llegada es la de admirar la enorme y vieja ceiba de más de
cien años, árbol sagrado de los mayas que acompaña a las bellas edificaciones coloniales del antiguo casco.
Sobresale la gran chimenea que nos recuerda los tiempos pasados del gran auge de la hacienda.
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Refrescante bienvenida a su arribo
En Uayamón será recibido con una bebida de agua de chaya, planta de la región que da sabor a muchos platos
típicos, además de ofrecer sus poderes curativos.
La Casa Principal, remembranza de la hospitalidad y abolengo de antaño
Una larga escalinata conduce al pórtico en que se puede tomar una copa y lo lleva al antiguo comedor,
escenario ideal para alguna comida o cena, fuera del restaurante. La casa principal es un amplio mirador
desde el que se aprecia el conjunto de la hacienda. La mirada se pierde en un verde infinito.
La biblioteca, un acercamiento al pasado
Elegante y acogedora, ofrece a los visitantes volúmenes que narran el glorioso pasado prehispánico de los
mayas, la riqueza colonial de las haciendas, las tradiciones y costumbres de la región, su sorprendentes
fauna y flora; o alguna otra clase de lectura de su preferencia.
Para su paladar disfrute de lo tradicional de la cocina campechana
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y platillos selectos de la cocina del mundo que pueden servirse en el antiguo casco de la Casa Principal,
en una terraza en medio de los jardines o en el escenario que usted elija para disfrutar de una comida o cena
íntima. Pregunte por las
Sugerencias del Chef.
Un recinto que enmarca la alberca
Blancos muros de piedra y dos columnas conforman el original marco que resguarda el agua turquesa de la
piscina. Para tomar el sol, los camastros y las mesas para reposar plácidamente bajo una sombrilla y disfrutar
de una bebida, de alguno de los deliciosos platos de nuestra carta o leer un libro.
Los jardines, mosaico de aromas y colores
Estanques de agua, grandes arriates con flores o hermosos árboles decoran los senderos que conducen a la
Casa Principal y a las habitaciones. También hay áreas selváticas donde la naturaleza se manifiesta
libremente. Usted puede caminar a través los senderos o descubrir los propios. Conozca los
usos curativos de sus plantas y sorpréndase con los trinos de las
aves de la región.
Los recintos de la antigua hacienda, deleite para la evocación o la curiosidad
Visite lo que era la antigua casa de máquinas y no le extrañe descubrir los viejos muros de la capilla o
el calabozo de mujeres que se conservan al paso del tiempo y dan una atmósfera de nostalgia y evocación.
También están las caballerizas en las que puede tener la suerte de presenciar el nacimiento de un potrillo
y ver a los caballos galopar libremente por los prados.
Relajarse, un propósito importante durante sus días de descanso
Para ello se ofrecen masajes de técnicas tradicionales, que bajo la sabiduría de los mayas, le serán dados
en la comodidad de su habitación. Es necesario que solicite el servicio de anticipadamente y conllevará un
costo extra.
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